
Los sistemas alimentarios actualmente son diversos y complejos. Estos, involucran desde la pequeña agricultura familiar a las grandes empresas multinacionales de la alimentación. Dado que, alimentarse es una de las necesidades básicas de la población humana, a nivel mundial se basa en los sistemas alimentarios locales y globales. Como el consumidor actual está expuesto a prácticas de producción de una gran diversidad de países, es que la salud de los animales de producción y de una forma primordial, la salud del ambiente en que los alimentos se producen es esencial para mantener la inocuidad de los alimentos de forma sostenible.
De acuerdo con OMS, el acceso a alimentos inocuos, nutritivos y en cantidad suficiente, es fundamental para mantener la vida y fomentar la buena salud de la población a nivel global. Los alimentos poco inocuos generan un círculo vicioso de enfermedad y malnutrición que afecta especialmente a las poblaciones más vulnerables tales como lactantes, niños pequeños, ancianos y enfermos. De esta forma, de acuerdo con la FAO, la garantía de la inocuidad y calidad de los alimentos es imprescindible para obtener mejoras en la salud y nutrición humana, por ello es un tema fundamental en la salud pública para todos los países. El Codex Alimentarius, define Inocuidad Alimentaria como la garantía de que un alimento no causará daño al consumidor cuando el mismo sea preparado o ingerido de acuerdo con el uso a que se destine. Así, los alimentos no deben ser nocivos para los consumidores y no afectar la salud humana en el corto o mediano plazo e inclusive no afectar la salud de su descendencia. Por lo tanto, deberán estar exentos o tener un nivel aceptable de peligros (patógenos, alérgenos, sustancias tóxicas, contaminantes, fármacos, vitaminas y aditivos en exceso, elementos radioactivos, carcinogénicos, mutágenos, entre otros). Lo anterior, hace fundamental que la Inocuidad Alimentaria sea enfocada desde una visión Una Salud, de forma multisectorial y multidisciplinaria, integrando el trabajo de profesionales de salud pública, la agricultura, el ambiente, la educación, la medicina veterinaria y la fauna silvestre. Así también es importante integrar a todos los actores que participan en los diferentes eslabones de la cadena alimentaria como productores primarios, industria de alimentos, instituciones públicas, académicas y los consumidores.

Dra Javiera Cornejo
Médico Veterinaria, Doctor en Ciencias Silvoagropecuarias y Veterinarias
FAVET-Universidad de Chile

Dr Nicolás Pizarro
Médico Veterinario, Doctor en Ciencias Silvoagropecuarias y Veterinarias
INIA-Remehue

Dra Magaly Toro
Médico Veterinaria, Magíster en Nutrición, PhD Inocuidad de los Alimentos
INTA-Universidad de Chile

Dra Andrea Moreno
Médico Veterinaria, Magíster Microbiología, PhD Inocuidad de los Alimentos
Escuela de Medicina Veterinaria- Pontifícia Universidad Católica de Chile

Dra. Constanza Vergara
Médico Veterinaria, Magíster en Alimentos, Doctor en Ciencias Silvoagropecuarias y Veterinarias
ACHIPIA

